Este fin de semana cumpliendo su 45 edición, se celebró la Feria de plantas originales, raras y de colección de Gaujacq (Francia). Como en otras ocasiones nos ha llamado la atención la espectacular diversidad de plantas ornamentales -más de 15.000 táxones- que se puede encontrar en este Chateau.

En nuestro recorrido encontramos a viveros habituales de estas ferias pero también descubrimos con alegría varios proveedores nuevos. Destacamos dos viveros por su interés:

el vivero de gramíneas «Les filles du vent«, y «La bulberaie«, especializada en bulbos.

Eremurus

Curiosos bulbos de Eremurus ssp.

Puesto de gramíneas del vivero Les filles du vent

Puesto de gramíneas del vivero Les filles du vent

Sin lugar a dudas, la gramínea que más éxito tuvo fue Muhlenbergia capillaris, con sus delicadas espigas de color rosa que se agotó el primer día de feria.

Muhlenbergia cappilaris

Muhlenbergia cappilaris

No faltó el conocido vivero de lirios «Iris de Thau» y el que en nuestra opinión es otro de los más interesantes, «Les senteurs du Quercy«, especializado en salvias y planta adaptada a terrenos secos como la portada de su interesante catálogo anuncia.
Como siempre encontramos mucha planta desconocida e interesante, algunas exóticas, otras de clima más atlántico, e incluso un participante que vendía  Hoteles para insectos, tan de moda en estos últimos tiempos.
Hoteles insectos

Hoteles para insectos

La empresa asturiana «Mis herramientas de Jardín«, con herramientas exportadas directamente de Inglaterra y Holanda se sumó a la feria con algunas piezas muy curiosas y difíciles de encontrar en España, con un precio más que interesante.
Para rematar la jornada si os animais para la próxima edición en primavera, os recomendamos el hotel «La petite Couronne«, a 5 minutos de la feria. Destaca su curioso jardín, aún en periodo de consolidación, realizado unicamente con gramíneas.
Hotel La petite Couronne

Hotel La petite Couronne

Las vistas desde las habitaciones son hermosas por su sencillez, tan solo paisajes agrícolas con bosques en el horizonte, ¡increibles!. El trato es muy cercano y amable.¡Qué más se puede pedir!