La interpretación de la vegetación y la identificación de las especies vegetales pueden llegar a ser una labor valiosa allá por donde vamos. El paisajista, en el análisis de la flora y vegetación, “leerá” en el paisaje cualidades que para otros pasarán desapercibidas. De esta forma, sin más herramientas que la observación recorremos el territorio descubriendo lo que ocurre, una apasionante lectura. Tan solo es necesario aprender a leer. Y así, cualquier acción por mínima que parezca quedará plasmada en el paisaje. Un análisis que nos ofrecerá información de la evolución, la influencia antrópica, la geología, el estado de la vegetación y muchos otros datos que salen al descubierto de un simple vistazo.

Primavera. Alberto Durero. 1526.

Pero el descubrimiento de esos mensajes ocultos no tiene por qué desarrollarse únicamente en un entorno natural. Para sorpresa de muchos, también podemos realizar este ejercicio en las salas de algún museo. Para ello elegiremos preferentemente aquel artista que refleje con verosimilitud la naturaleza, cuanto mayor sea su rigor más sencilla será nuestra interpretación. Una vez elegida la obra pronto surgirán datos llamativos y quizá alguna información valiosa. En esta ocasión nos hemos detenido frente a una pequeña y delicada obra de Alberto Durero, quizá uno de los artistas más precisos en la representación de la naturaleza.
Alberto Durero y la observación de la naturaleza 
Antes de profundizar en la obra seleccionada es necesario conocer, aunque solo sea brevemente, al autor. Alberto Durero (1471 – 1528) nace y muere en Núremberg, al sur de Alemania. Ya desde muy joven recibe conocimientos sobre pintura y grabado a través de su padre, orfebre, y de Michael Wolgemut, el pintor más destacado de su ciudad natal. Como era habitual en aquella época, al concluir sus estudios continuó su formación viajando a diversas ciudades de Alemania y a Venecia (1494), ciudad a la que regresaría entre 1505 y 1507, donde recibió las influencias de Mantegna y Giovanni Bellini. Previamente había contraído matrimonio y abierto un taller en Núremberg.
Detalle de autoretrato. Alberto Durero. 1500.
Durero se convertirá en uno de los grandes pintores del Renacimiento, famoso tanto por sus trabajos religiosos como por sus retratos. Fue sin duda una de las figuras más importante del Renacimiento europeo. Sus tratados teóricos sobre la perspectiva, la arquitectura y la anatomía humana, ejercieron una enorme influencia en Europa.
Sus precisos estudios de historia natural no dejarán indiferente a nadie. Durante la primera década del siglo XVI Durero comienza a representar en muchas de sus obras a las plantas con una novedosa precisión botánica. Nos encontramos en un momento en el que se están introduciendo exóticos bulbos orientales y la ciencia de la botánica gana protagonismo al independizarse de la medicina, a la que había estado sometida.

Aguileña. Alberto Durero. 1520.

En su trabajo Durero representa por primera vez a las plantas tal y como crecen en la naturaleza. Reflejará hasta el más mínimo detalle, y sus observaciones tendrán una gran influencia en la representación de flores y plantas hasta bien entrado el siglo XVII. Tan solo se conservan diez de estos fabulosos estudios, entre los que destacamos el que nos mantendrá ocupado en estas líneas: La gran pradera. 

La obra: antecedentes 
Esta acuarela, de tan solo 40,8 cm x 31,5 cm, se creó en el taller de Alberto Durero en Núremberg en el año 1503.

La gran pradera. Alberto Durero. 1503.
Un trabajo, en la actualidad en el museo Albertina de Viena, que se considera una de las obras maestras del pintor. Parte de la genialidad y sorpresa que esconde esta imagen es la asombrosa elección del motivo: un simple y humilde retazo de pradera. El artista lo retratará con sorprendente precisión científica, pero también con suma belleza. El pintor, en tan pequeño espacio, es capaz de dar la ilusión de profundidad. Y gracias a esa exquisita precisión; lo llamativo, lo apasionante, es que otra mirada, incluso desconocida para el propio Durero, siglos después, sea capaz de sacar a la luz algunos datos sobre esta composición natural y su entorno. Una imagen que no es estática, capaz de reflejar con exactitud la evolución de las hierbas protagonistas, el paso del tiempo.
Estudio de la vegetación 
La rigurosidad con la que Durero dibujó las diferentes hierbas que componen la imagen nos permite identificar la tipología de pradera representada, las especies e, incluso, descubrir algunas cualidades del entorno donde se desarrolla la escena.
Desde un punto de vista fitosociológico Durero representa una pradera de la Clase Molinio-Arrhenatheretea. Comunidad vegetal que destaca por presentar como condiciones ecológicas suelos profundos con mayor o menor grado de humedad. Unas condiciones que favorecen el establecimiento de una gran diversidad florística. Sin embargo, dentro de toda la gama de hierbas que prosperan en estos ambientes, ligeras alteraciones del medio decantarán la abundancia de determinadas especies frente a otras. Condiciones tales como el grado de hidromorfía o una relevante influencia antropozoógena influirá en la profusión o, por el contrario, el detrimento de ciertas hierbas.
La tipología de la pradera nos indica que, probablemente, se trate de una pradera dedicada a la alimentación del ganado (ya sea para pastar o de siega). Un pastizal que correspondería potencialmente a un robledal o un hayedo.
Identificación de las especies 
Este grupo de herbáceas está representado principalmente por las especies típicas de prados frescos. Una vegetación nitrófila, constituida fundamentalmente por plantas herbáceas vivaces, de ambientes eurosiberianos.
De las 9 especies que componen la escena destacan, por su carácter dominante en esta comunidad, distintas especies de gramíneas (Gramineae):
  1. Dáctilo (Dactylis glomerata)
  2. Poa común (Poa pratensis)

Agrostis (Agrostis stolonifera)

El resto de hierbas acompañantes incluidas en la composición, más dispersas y con menor representación, son:

  1. Milenrama (Achillea millefolium)
  2. Chirivita (Bellis perennis)
  3. Lengua de perro (Cynoglossum officinale)
  4. Llantén mayor (Plantago major)
  5. Diente de león (Taraxacum gr. officinale)
  6. Verónica menor de las prados (Veronica chamaedrys)

 

 Síntesis de las características ecológicas de las especies representadas.
NOMBRE CIENTÍFICO CONDICIONES AMBIENTALES
pH Rango altitudinal Época de floración Ecología
Achillea millefolium Indiferente 500-2.500 VI-X Pastizales, prados, taludes, bosques claros y habitats abiertos en general. Crece en lugar con exceso de materia orgánica.
Agrostis stolonifera 5.5-6.5 100-1.900 V-IX Es característica de pastos húmedos compactados y nitrificados. No tolera la sequía.<
Bellis perennis 4.5-7.5 200-2.400 II-VI(XI) Prados y diversos tipos de herbazales desarrollados sobre terrenos compactos. Suelos nitrogenados y frescos.
Cynoglossum officinale Neutro 500-1.600 IV-VII Forma parte de herbazales nitrófilos que se instalan en claros de abetales y hayedos alterados.
Dactylis glomerata 5.6-8.0 430-2.280 (I)V-VIII(XII) Soporta todos los regímenes climáticos, desde los templados hasta los semiáridos. Suelos profundos y fértiles. Es algo nitrófila. Buena aptitud para siega y pastoreo.
Plantago major 4.5-7.0 0-2.100 IV-X Herbazales o lugares pisoteados Aparece en suelos más o menos húmedos.
Poa pratensis 6.0-7.5 120-2.000 (IV)V-VII(VIII) Ocupa suelos más o menos profundos que retienen la humedad durante todo el año. Muestra preferencia por suelos nitrificados. No tolera sequía ni calor. Resistente al frío y sombra. Resiste muy bien el pastoreo.
Taraxacum gr. officinale 4.5-7.5 180-2.000 II-XI En praderas medianamente frescas. Moderadamente nitrófila indica la presencia de acumulación de materia orgánica animal. Suelos compactados.
Veronica chamaedrys Indiferente 5-2.200 IV-VII Forma parte de prados y herbazales. Surge cuando existe exceso de materia orgánica.

 

Análisis del entorno
Tras la identificación de la flora y la vegetación representada por Durero se puede llegar a deducir las siguientes conclusiones:
  • En relación al estado fenológico de las plantas representadas, podemos situar la imagen a mediados de primavera (concretamente entre los meses de abril y mayo).

 

Estado fenológico de las especies vegetales
Nombre científico Meses
I II III IV V VI VII VIII IX X XI XII
Achillea millefolium
Agrostis stolonifera
Bellis perennis
Cynoglossum officinale
Dactylis glomerata
Plantago major
Poa pratensis
Taraxacum gr. officinale
Veronica chamaedrys
 IV Época del año en la que se estima podría situarse la imagen. Se ha estimado basándose en el estado de floración y fructificación de los vegetales representados. Este dato ha ayudado en la identificación de algunas especies representadas.

 

    • Tal y como se ha mencionado, esta ilustración se realizó en Núremberg (Alemania), durante el año 1503. Los requerimientos ecológicos de las diferentes especies identificadas demuestran que muy probablemente Durero pudo dibujar la escena de un modelo natural localizado en la propia ciudad. Núremberg se encuentra a una altitud de entre 284–407 metros, rango altitudinal de todas las especies identificadas (véase tabla). Todo el entorno natural de la ciudad posee terrenos ácidos, lo que coincide con las plantas representadas, pues poseen una clara preferencia acidófila o cierta indiferencia edáfica.

 

    • Esta asociación vegetal se encuentra muy condicionada a la humedad edáfica, ligada a los cursos de agua. La ciudad de Núremberg es atravesada por el río Pegnitz y la casa de Durero se encuentra tan solo a unos pocos cientos de metros de las orillas del río, donde muy probablemente se desarrolló la escena. 

 

    • Se puede determinar que el lugar se encontraba con una importante saturación de agua en el suelo durante buena parte del año. En la imagen se reconocen con claridad problemas de hidromorfía (coloraciones grises, verdosas y azuladas). Los suelos muy pobres en materia orgánica no presentan rasgos hidromórficos, aunque se encuentren saturados de agua durante un tiempo apreciable. Por lo que indica la existencia de una alta concentración de materia orgánica. Una característica reforzada por la preferencia de la mayoría de las hierbas.

 

    •  La existencia de la citada saturación requiere de un aporte importante de agua y/o que el suelo posea ciertas dificultades para su evacuación (mal drenaje). Lo que parece indicar problemas de compactación. 

 

  • El exceso de materia orgánica y los problemas de compactación determinan que el lugar era empleado como pasto para el ganado. La cercanía de la pradera a la ciudad pudo provocar un problema de sobre-pastoreo, mostrando síntomas de compactación que acentuaron los problemas de evacuación de agua.